05 diciembre 2016

Atractores extraños



La idea contenida en el cuento "Atractor extraño", de Aitor Solar Azcona (Visiones 2015) es muy curiosa y explota un cierto tipo de estructura topológica denominada con el título: atractor extraño.

En la narración, el deambuleo aleatorio por una ciudad acaba atrayendo a los caminantes siempre hacia un cierto punto singular: el atractor extraño, que no deja de ser un concepto actualmente bastante habitual en topología y, concretamente, en la teoría del caos.

El autor ha querido situar en dicho atractor un local regentado por un individuo especial y ha dejado que interactúe con el protagonista.

Ni que decir tiene que la idea me ha parecido enormemente original y es una aplicación muy curiosa de la teoría del caos a la ciencia ficción. Otras dos referencias a la teoría del caos son la explicación que el matemático Ian Malcolm da sobre los sucesos que acontecen en Parque Jurásico de Michael Crichton y la otra, la peculiar y divertida novela de Connie Willis, Oveja Mansa, en la que el atractor extraño es uno de los personajes.

Aunque tal vez, una de las citas más conocidas a la teoría del caos en la ciencia ficción no sea relativa a un atractor extraño, sino al célebre efecto mariposa, tan bien desarrollado en el relato “El ruido de un trueno”, de Ray Bradbury.

27 octubre 2016

Huevos de Pascua



Recientemente he leído un relato de Claudio A. Amodeo, titulado "Huevo de Pascua", contenido en la antología Visiones 2015. El relato nos cuenta la historia de dos niños, uno terrestre y otro extraterrestre que acaban ligados de una manera muy especial.

De todas maneras, lo que más me llamó la atención del relato y que da título a éste es la idea de que en algún lugar del Universo existe una especie de “huevo de pascua” en el que figura la firma de Dios a la creación. Los extraterrestres del relato creen firmemente en la existencia de dicho huevo de pascua.

Un huevo de pascua, en programación, es una característica de un programa, generalmente oculta y desconocida por todo el mundo salvo por el programador, que a veces se hace pública y a veces no y que consiste en una pequeña broma o función que no suele tener nada que ver con el programa, como ocultar un juego dentro de un programa que se activa con una extraña e improbable combinación de teclas.

La idea de que el Universo sea un programa de ordenador, una simulación informática, no es nueva, pero no es tan común incluir en dicho “programa” un huevo de pascua con la signatura del Creador. Eso para los que crean en un Creador, claro.
El primer huevo de pascual virtual conocido es del año 1978 y estaba contenido en el videojuego de Atari Adventure. Se desconoce si el Universo contiene alguno y caso de haberlo, de quién es obra.

17 octubre 2016

Mascotas transgénicas



Desde hace mucho tiempo, existe un importante mercado mundial de mascotas, especialmente para los niños. Lo que pasa es que al igual que todo fluye y las cosas adelantan que son una barbaridad, el mundo de las mascotas también se ha visto influido por la evolución tecnológica.

Así, pasamos de los clásicos gatos, perros, canarios y hámsters, a animalitos más exóticos, como serpientes, comadrejas o iguanas. Y no podemos olvidarnos de los cocodrilos, que según una conocida leyenda urbana de Nueva York, cuando crecen son arrojados por el retrete y actualmente han evolucionado para constituir una nueva raza de cocodrilos albinos que pueblan las alcantarillas del submundo neoyorkino.

En los años 80, ya se nos alertó sobre el mundo de las mascotas exóticas con la divertida película Gremlins y su secuela Gremlins 2. Ya sabéis: nada de agua, nada de darles de comer después de medianoche y sobre todo, que no vean la luz del sol.

Ahora llega la bioingeniería al rescate de la industria y ya existen gatos y perros hipoalergénicos y pronto tendremos en el mercado mascotas transgénicas más originales, como por ejemplo, hámsters bioluminiscentes, de esos que brillan en la oscuridad.

Todo es cuestión de tiempo. De hecho, una empresa norteamericana se plantea comercializar árboles bioluminiscentes, que aunque no hacen compañía, pueden servir como elemento decorativo de parques y avenidas.

13 octubre 2016

Correlaciones: El califato mundial



En la antología Visiones 2015 podemos encontrar el interesante relato: “Por qué se perdió Bahía Blanca” de Juan Simeran, en que se describe un mundo alternativo (?) en el que los musulmanes han establecido un califato mundial del que sólo los chinos parecen haber escapado.

Tal y como están las cosas, alguno puede encontrar este relato ligeramente alarmante, aunque la verdad es que es bastante descriptivo de lo que podría ser un mundo en que los fundamentalistas islámicos hubiesen triunfado total o parcialmente.

Europa forma parte del califato y sólo quedan algunos lugares libres de la influencia del más fiero Islam. Particularmente encuentro interesante este tipo de relatos porque, a parte de ser bastante imaginativos, responden a la clásica pregunta de la ciencia ficción: “¿qué pasaría si…?”.

No es el único relato en que el Islam ha triunfado en la ciencia ficción. Podemos encontrar otro divertido caso en La llegada de los gatos cuánticos, de Frederik Pohl, con una República Islámica de los Estados Unidos de América bastante distópica.

El relato de Simeran roza el sarcasmo en algunos puntos, como el tema de la pornografía, aunque la realidad supera con creces la ficción. Sólo hay que ver algunas reacciones de clérigos islámicos ante algunas “moderneces” de Occidente, anatema y obra del demonio, por supuesto.

Otra distopía reciente de este tipo, cercana a la ciencia ficción, la encontramos en la novela de Houellebecq, Sumisión, donde una Francia decadente en la que el Frente Nacional cada vez tiene más predicamento, acaba siendo gobernada por los islamistas radicales con la aquiescencia de los socialistas, y de cómo la sociedad se ve transformada, especialmente en los niveles intelectuales, por estas circunstancias.

05 octubre 2016

Anónimo y anodino



Hay uno de esos relatos de León Arsenal que me llamó enormemente la atención cuando lo leí y que aún recuerdo. Se trata de “El agente exterior”, contenido en la recopilación Besos de alacrán y otros relatos.

En él aparece un personaje que es capaz de colarse en cualquier lugar debido a que tiene una apariencia totalmente anodina y nadie se fija en él. Es una curiosa idea. La del hombre “medio”, la persona totalmente normal y aburrida a la que nadie dirige una simple mirada y, si lo hace, lo olvida inmediatamentre.

Un poco recuerda al caso de los Irregulares de Baker Street, los pilluelos que ocasionalmente aparecen en las novelas de Sherlock Holmes cuando éste quiere introducirse en algún ambiente sin llamar la atención. En este caso, los Irregulares son el hombre medio.

¿Realmente somos conscientes de la gran cantidad de personas con que nos podemos cruzar a lo largo del día y de los que no somos en absoluto conscientes? Especialmente si uno vive en una ciudad o en algún lugar de paso transitado.

Naturalmente, no hay como ser anodino para poder observar impenitentemente sin ser observado, con discreción. Me pregunto cuántas personas deben aplicar esta curiosa técnica…