11 abril 2006

El círculo de Jericó / César Mallorquí

El círculo de Jericó
César Mallorquí
Ediciones B

El verano pasado estuve unos días de vacaciones en Olot, una población de la provincia de Girona cercana al Prepirineo, rodeada de volcanes y de frondosos hayedos. Una de las cosas que me hacía especial ilusión era volver a visitar el volcán Santa Margarita, un paraje realmente espectacular. Se trata de un cono volcánico arbolado en cuyo extenso cráter se edificó una pequeña iglesia. Ciertamente se trata de un lugar único, casi podríamos decir que mágico.

Mi interés, a parte del geológico y del paisajístico era también literario. En una casa ubicada en la ladera interior del cráter se desarrollan los hechos del libro El círculo de Jericó, de César Mallorquí, editado hace unos años por Ediciones B. Se trata de una magnífica recopilación de relatos de dicho autor, muy interesantes de por sí, pero que adquieren una cierta dimensión más trascendente, si cabe, al ser narrados como cuentos sobre realidades que pudieron ser y que, al ser contadas, quedan conjuradas.

La narración se desarrolla en un ambiente mágico y en un tempo característico (el solsticio de verano) y es de una gran belleza. Se trata de algo más que un simple fix-up y es un claro ejemplo de lo que podría ser una narrativa española de fantasía y ciencia ficción con una voz propia y diferenciada de las tendencias anglosajonas.

No voy a comentar aquí los diferentes relatos que lo componen, pues creo que forman un todo armónico, aunque fueron escritos independientemente. Reconozco que César Mallorquí me fascina y que tiene un estilo muy característico. Es capaz de crear un ambiente mágico único y merece la pena ser leído por cualquier amante del género (y de fuera del género) que se precie.

Por desgracia no estamos de suerte. Para empezar, el libro está saldado por Ediciones B (una de esas periódicas siegas de stock a que nos tiene acostumbrados la editorial). Y para mayor inri, el autor ha abandonado -quizá definitivamente- el género para dedicarse a otros campos, como la literatura juvenil, donde está cosechando notables éxitos.

Creo que es una verdadera desgracia -y no sólo para el género- que Mallorquí haya abandonado esta faceta. La verdad es que no acabo de entender muy bien sus motivos, aunque desde luego los respeto (¡qué remedio!). Tengo la esperanza que algún día mude de opinión y nos sorprenda con algún nuevo relato de Gedeón Montoya o nos explique qué fue de la niña del Círculo de Jericó o nos siga maravillando con esas historias que sólo él sabe escribir. La esperanza nunca se pierde.

Relatos que contiene:

El escritor, la muerte y el diablo
El rebaño
El mensaje perdido
La pared de hielo
Materia oscura
El hombre dormido
La casa del doctor Pétalo

Links:

Libros sabrosos: El círculo de Jericó

6 Comments:

At 6:55 p. m., Blogger Nacho said...

Estuve en el cráter (y dando un completo recorrido alrededor de los conos volcánicos) con unos buenos amigos durante el verano de 2002 y es un lugar de esos singulares que merece la pena visitar (se haya leído o no el libro).

 
At 8:49 p. m., Blogger Iván Fernández Balbuena said...

Yo era uno de esos amigos y,realmente, el paisaje es fascinante. Eso si, Nacho acabó al final del día un pelín derrengado. Jua, Jua, casi tenemos que llamar a una ambulancia.
:)

 
At 10:02 a. m., Blogger Nacho said...

Bueno, bueno. Si nos ponemos a sacar las vergüenzas de los demás, me pongo a recordar una pájara monumental de cierto peregrino del Camino de Santiago aquí presente (por no citar otros hechos más vergonzantes XD)

Y sí, fue una caminata durilla para la que no estaba psicológicamente preparado. Menos mal que el paisaje alegraba a cualquiera.

 
At 10:31 a. m., Blogger Yarhel (Enric Quílez) said...

¿Por una subidita de nada? XD

Por cierto que nos encontramos con unos chavales de colonias que quedaron bastante decepcionados. No sé, creo que se esperaban ríos de lava y bombas volcánicas saltando por doquier XD

 
At 11:43 a. m., Blogger Nacho said...

Salimos de Santa Pau e hicimos el recorrido completo de 4 o 5 horas (más pausas) por los alrededores. Pegaba un sol de plano, hacía calor, no me hidraté lo suficiente, no hay rival pequeño, futbol es futbol,... Lo que se suele decir en estas ocasiones.

 
At 12:04 p. m., Blogger Yarhel (Enric Quílez) said...

Ah bueno, si saliste de Santa Pau, pase :)

 

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