17 enero 2006

Las 43 dinastías de Mike Resnick

Mike Resnick es un autor que he descubierto recientemente. La verdad es que hasta hace poco no había tenido ocasión de leer ninguno de sus relatos y la única referencia que tenía de él era su novela Santiago, que arrastra una cierta fama de infame.

Así pues, ha sido todo un descubrimiento. Lo primero que leí de él fueron los relatos publicados en la Asimov. Me gustaron especialmente "Los robots no lloran" y, sobre todo "Viajes con mis gatos". El primero es un emotivo relato sobre robots, mientras que el segundo es una narración más propia de la fantasía que de la ciencia ficción, bellamente construido y con un aura especial. Aún así, exceptuando el de "Viajes con mis gatos", tampoco había dejado en mí un recuerdo indeleble.

La cosa cambió cuando pude leer otros relatos de su producción, muy especialmente "Las 43 dinastías de Antares", un extraordinario y premiado relato sobre un guía turístico de una raza no humana en su planeta natal que enseña las ruinas de su antaño esplendorosa civilización a groseros turistas humanos.

Por ambientación, el relato es ciencia ficción, aunque bien pudiera haber pasado por un guía ante las pirámides de Gizeh, un indio ante el Taj Mahal o un mexicano en Chichén Itzá.

Se trata de un relato escrito con una enorme sensibilidad en que contrasta el triste sino del guía, que debe subsistir con un trabajo humillante para él en comparación con la vida despreocupada y vacua de los turistas, incapaces de entender lo que están viendo y, mucho menos, de valorarlo.

A mí, que vivo en una zona altamente turística, me ha llegado al alma. Me ha recordado inmediatamente a una frase que le oí este verano a un par de turistas, en que una proponía ir a ver iglesias románicas y la otra le contestaba que, por favor, que eso era un rollo y que se dejase de tonterías. Pero, anécdotas y circunstancias personales a parte, tiene un poco del mismo aire nostálgico y triste de alguna de las crónicas marcianas de Bradbury.

"Las 43 dinastías de Antares" es un gran relato por muchos motivos, no sólo por la temática o por los sentimientos que pueda inspirar. También formalmente está bien construido, con la deliciosa alternancia entre pasado (las diferentes dinastías de Antares) y presente (las groseras estampas de los turistas).

Otro relato sorprendente es "He tocado el cielo", una especie de utopía ubicada en un mundo en que han ido a vivir los miembros de una tribu africana y que han tratado de retomar sus raíces culturales. La utopía no es perfecta, ya que aunque se sirve de tecnología para mantener ciertos aspectos sensibles de su existencia, implica la toma de decisiones a veces realmente difíciles por parte de sus dirigentes, cuando se trata de escoger entre mantener las tradiciones o romperlas.

"He tocado el cielo" es la historia de una niña sorprendentemente lista que pide al brujo de la tribu que le enseñe a leer. Éste se niega, con lo que se desencadenará toda una serie de sucesos, a cual más sorprendente, con un triste final. Es la historia de un pájaro que una vez que ha catado el cielo, ya no puede vivir sin él. Es una bella historia, sensible aunque no sensiblona, que plantea un dilema ético con cuya solución posiblemente no estaríamos de acuerdo, pero que parece ser la consecuencia lógica si se quiere vivir en una utopía.

Otro de los temas que ha tocado Resnick es el de la vejez. Una de las vertiente tratadas en "Flores de invernadero" es la de una vejez exageradamente larga, de personas que son poco menos que vegetales y que no tienen derecho a una muerte digna (llegando al punto en que son resucitados cuando mueren hasta que el cuerpo ya no permite lo más). El relato es una triste alegoría entre los vegetales y los ancianos. La otra, la encontramos en "El sumidero de la memoria", sobre el mal de Alzheimer, con ciertas resonancias a lo "Flores para Algernon".

Finalmente, "Siete vistas de la garganta de Olduvai", multipremiado relato (Hugo, Nebula y UPC), es una historia realmente digna de ser leída. La Humanidad, que en su tiempo llegó a ocupar toda la galaxia, esclavizando o destruyendo a todo aquel que se le ponía en medio, se ha extinguido y unos alienígenas están en la Tierra con el propósito de investigar el yacimiento arqueológico de Olduvai a fin de conocer mejor a la Humanidad, llegando a estremecedoras conclusiones.

"Siete vistas de la garganta de Olduvai" no sólo es interesante por lo que dice, sino por cómo lo dice, por cómo es capaz de transmitir la idea de que la Humanidad es una raza agresiva y dominante, que no se detiene ante las dificultades y que puede dar guerra incluso cuando lleva las de perder.

Otro rasgo importante de este relato es que contiene casi todos los elementos característicos de Resnick: su interés por los pueblos africanos, en especial lo de la región del Ngorongoro (kikuyus, massais), la contraposición entre la civilización occidental y otras culturas y el desprecio que la primera suele tener respecto de las segundas, así como su interés por el papel del futuro de la Humanidad.

Para acabar con los relatos más importantes de Resnick que han sido publicados en castellano, me gustaría destacar el curioso relato "La granja del viejo MacDonald", con toques de reflexión especuladora y humor negro, que nos plantea un dilema ético entre una posible solución al hambre de un mundo superpoblado y el sacrificio de una especie de la que se sospecha que podría ser inteligente.

La única pega sobre Mike Resnick es que se lo ha traducido y publicado muy poco en nuestro país. Tal vez sería interesante una recopilación de sus mejores relatos o alguna de sus obras características, como la serie de relatos sobre Koriba (Kirinyaga).

2 Comments:

At 12:45 p. m., Blogger Nacho said...

El recuerdo que tengo de Olduvai (lo leí nada más salir, cuando año tras año, inocente de mi, me compraba las recopilaciones del UPC a precio de portada) es buenísimo. Peazo de relato. Sin embargo "Santiago" me puso a Resnick en la parte de atrás de la lista. Con cuarenta o cincuenta páginas le habría quedado un relato defendible. Con doscientas más... es la cosa más repetitiva desde el Space Invaders.

Y le he tenido un poco apartado hasta hace muy poquito. Los cuentos del último Giga, los que le he leído en la Asimov... me hacen ver alguien con oficio, que sabe qué teclas pulsar para emocionar al lector, a veces un tanto ñoño, intenso, efectivo,...

Me han hablado muy bien de "La dama oscura", que tengo por aquí. Pero me lo tomo a largo plazo. Eso sí, si se animan con esa recopilación sobre Kirinyaga... habrá que leerlo ipso facto.

 
At 7:29 p. m., Blogger mavg said...

lo mejor de mike resnick es "the branch", aqui se llamo "el germen" es de 1979 pero se publico en españa hacia 1980. es casi imposible de conseguir pero es genial

 

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