06 agosto 2007

Mamuts rubios y dilafosaurios escupidores

Parque Jurásico de Michael Crichton puso en boga la posibilidad de recuperar ADN fósil a fin de recuperar una especie largo tiempo extinta. La verdad es que la cosa no es tan sencilla, ni mucho menos. Para empezar, conseguir suficiente ADN fósil de la especie en cuestión es algo bastante complicado, en especial si queremos que esté en suficiente buen estado como para poder hacer algo.

Por otro lado, una cosa es obtener la secuenciación del ADN y otra muy distinta es tener el ADN en sí mismo. De hecho, estudios recientes parecen indicar que tal cosa no parece muy realista, ni si quiera en especies recientemente desaparecidas, aunque no todos los científicos son igual de escépticos.

De hecho, hace años que hay en marcha un proyecto que pretende recuperar los mamuts a partir de un ejemplar congelado en permafrost, aunque de momento no han obtenido ningún éxito. Parece que si con un mamut del que se tienen muestras en relativo buen estado de conservación hay serias dificultades, no hablemos ya de un dilafosaurio escupidor de hace más de 65 millones de años…

Eso sí, si algún día lo consiguen, yo seré el primer interesado en poder ver esos fantásticos proboscídeos que eran los mamuts. Espero que incluso puedan recuperar los mamuts rubios –que los había- porque debería ser un espectáculo digno de ser visto. De momento, nos tendremos que conformar con los dibujos animados de Ice Age y tal vez con algo más modesto, como la ardirata Scratch.

Crichton, por supuesto, siempre está con lo mismo: nos advierte de los serios riesgos que conlleva la utilización de ciertas tecnologías, ya sea la ingeniería genética (Parque Jurásico, Parque Jurásico 2), la nanotecnología (Presa), la guerra biológica (La amenaza de Andrómeda) o incluso una tecnología mucho más avanzada que la nuestra (Esfera). Claro que tanto canto agorero ya cansa un poco.

Lo que no pienso perdonarse, no como escritor, sino como ideólogo, es el bodrio impresentable de Estado de miedo, en donde se alinea claramente con los negacionistas del cambio climático y aprovecha para machacar a los científicos y a los ecologistas. Sólo le falta decir que los creacionistas tienen razón, como nuestra gloriosa Matilde Asensi, para acabar de poner el pastel a la guinda. Personalmente, no pienso comprarme ni un solo libro más de este señor. Que con su pan se lo coma.

1 Comments:

At 6:27 p. m., Blogger . said...

Bueno... también hay científicos, con sus buenos argumentos científicos, que son "negacionistas" del cambio climático (¿por qué me recuerda esta expresión a los "negacionistas del holocausto?).

Échale un ojo al documental "El Gran Timo del Cambio Climático", está muy bien :-)

http://video.google.com/videoplay?docid=-2515307958912095923&q=el+gran+timo+del+calentamiento+global&total=2&start=0&num=10&so=0&type=search&plindex=0

 

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