09 diciembre 2005

El tan anhelado triunfo

¿Por qué no hay en España ningún escritor de ciencia ficción o de fantasía conocido por el gran público? No me refiero a algún escritor conocido que, ocasionalmente haya tocado el tema de la literatura fantástica, sino a alguno que haya triunfado en el género.

Podríamos aducir que España es la corte del realismo y que aquí esas cosas no triunfan. Pero creo que fenómenos como El código da Vinci de Dan Brown o las ventas de Parque jurásico de Michael Crichton o los en su día superventas de Asimov y, en menor medida, de Clarke demuestran lo contrario. Interés lo hay, aunque no sea mayoritario.

¿No son los escritores españoles del fantástico lo suficientemente buenos? En fin, creo que hay muestras sobradas de que la mayoría de ellos lo son, independientemente de cuál sea el criterio que empleemos para calificarlos de "buenos".

¿Pues qué falla? Creo sinceramente, que no falla nada. Que hay escritores de ciencia ficción que triunfan en España, sólo que no venden con la etiqueta de ciencia ficción, al igual que pasa en otros muchos países.

Uno de los casos más flagrantes es el de Matilde Asensi, que tiene obras como El último Catón o El origen perdido que son claramente ciencia ficción. A pesar de ello, ni se venden con esa etiqueta ni parecen haber tenido el menor eco dentro del mundillo.

¿No será éste el verdadero problema? ¿Que sólo se considera ciencia ficción lo que escriben los escritores que llevan la etiqueta de ciencia ficción? Porque, si no, a ver por qué se anuncian en los medios de ciencia ficción las novelas de autores del mundillo cuando publican una novela histórica, un thriller o una novela de amor. Tal es el caso, por ejemplo, de León Arsenal o de Elia Barceló.

No seré yo el que venga a defender eso tan cacareado de remover barreras y del mestizaje de géneros, porque muchas veces detrás de esos alegatos no hay sino una excusa para defender un determinado tipo de literatura en detrimento de otra. Pero es evidente que las barreras existen y no hacen ningún bien.

El caso de Matilde Asensi seguro que no es único. Independientemente que me guste o no lo que escribe (El último Catón me gustó mucho, El origen perdido no me gustó en absoluto), creo que muchos la han tachado ya de "bestsellera" calificativo del que parece que hay que huir como de la peste, ya que un best-seller no puede ser nunca bueno, según la mentalidad de mucha gente. Vaya, que el triunfo está reñido con la buena literatura por váyase a saber qué arcano motivo.

A mi personalmente me importa muy poco con qué etiqueta me vendan un libro. Lo importante es el contenido.

Un último apunte: me estoy leyendo El resurgir de la Atlántida de Thomas Greanias y parte del argumento es clavado, pero que clavado, al de El origen perdido de Asensi (que es anterior al de Greanias). ¿Coincidencia? ¿Común inspiración? Curioso, en todo caso.

5 Comments:

At 1:28 p. m., Blogger Nacho said...

Intierviene también la colección en la que se publica y, sobre todo, la publicidad que se invierte en su difusión. Si Minotauro, que es la que (perteneciendo al emporio Planeta)podría jugársela, hubiese invertido en "La espada de fuego" de Negrete lo que MR en "Eragon" o SM en "Memorias de Idhún", ahora mismo en vez de haber vendido unos cuantos miles de ejemplares estaríamos hablando de ventas diezmilenarias y una difusión bestial.

 
At 4:47 p. m., Blogger Yarhel (Enric Quílez) said...

Completamente de acuerdo, Nacho. Aunque cabría preguntarse por qué Planeta no promocionó este libro cuando sí que ha promocionado "El origen perdido" de Matilde Asensi. Supongo que porque ésta ya era un valor consolidado, mientras que Negrete es mucho menos conocido. Es sólo una sospecha...

 
At 3:06 a. m., Blogger Teobaldo Mercado said...

Pues yo veo que la ciencia-ficción sigue siendo considerada "maldita" dentro de la sociedad. Si publicasen las mismas obras con esa etiqueta seguramente los críticos "serios" las despreciarían.

Es una lástima que tras varias décadas de empeño sigamos tan en la retaguardia de la acción literaria del género.

Sin embargo, hay que seguir luchando y no dejarse llevar por las opiniones adversas. Yo hace poco lancé mi primer libro "Bajo un sol negro" y los catalogué públicamente como lo que es: ciencia-ficción (y me importa un comino lo que vayan a decir sobre él)

Sigamos adelante.

 
At 12:42 p. m., Blogger Fran Ontanaya said...

Si dentro del mundillo los autores hispanos no tienen preferencia frente a los anglosajones, no sé qué preferencia van a tener fuera, en el mundo salvaje de la literatura general :/

Los autores no deberían "pertenecer" al fandom, como si la afición fuera la causa y escribir CF el efecto y no al revés. Creo que cualquier obra de CF lo bastante independiente y carismática (y no digo cualquier obra sin más) puede atraer a un editor cualquiera y a un lector cualquiera. Llamadme ingenuo.

Y ahora, por un chollo de oro, obras de CF hispanas independientes y carismáticas. Un dos tres, responda otra vez.

 
At 12:48 p. m., Blogger Nacho said...

De Minotauro me alucinó un poco la campaña en radio de libros publicados en 2003 y 2004 ("Tiempos de arroz y sal" y "Máscaras de matar"; no sé si se ha hecho más). Al principio pensaba como la mayoría: bien, por fin se hace algo. Pero después, cuando ves que no sirven prácticamente de nada y el dinero que cuestan, llegas a la conclusión que la táctica más efectiva es la de toda la vida. Montañitas de libros en las librerías más significativas y en los sitios adecuados (p.e. en el caso de Negrete en las proximidades de la zona juvenil), presentaciones en varios sitios,... Quizás el miedo a comerse una tirada inicial de diez mil ejemplares es muy grande... pero joder, que Negrete con una campaña mínima los ha cubierto. Y además ya ha hecho sus pinitos en las colecciones juveniles.

Creo que con la segunda parte han perdido una oportunidad de hacerse un hueco en un circuito donde hay lectores demandando fantasía.

Si publicasen las mismas obras con esa etiqueta seguramente los críticos "serios" las despreciarían

Pero poco a poco se abren las puertas. Este año autores de renombre entre la crítica oficial, como Roth, Ishiguro o Cunninham, han publicado ciencia ficción y de la buena (independientemtne de la etiqueta). Una novel como Audrey Niffeneger con "La mujer del viajero en el tiempo" ha demostrado que Robert J. Sawyer, a parte de ser un bocas, es un escritor de ciencia ficción algo más que limitado. En la lista de cien mejores novelas anglosajonas publicada por dos críticos de Time aparecen varios libros de género

http://www.time.com/time/2005/100books/the_complete_list.html

No me parece que estemos igual que hace treinta años.

Y mucha suerte con tu aventura editorial.

 

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