05 noviembre 2009

El listón de Galáctica

Acabo de ver el final de la última temporada de Battle Star: Galactica y debo admitir que me ha encantado. Es cierto que deja algunos enigmas en el aire, como la naturaleza de Kara Thrace o el de las "apariciones angelicales" de "6" y de "Baltar", pero en fin, supongo que no se puede tener todo.

La verdad es que cierra bastante bien todas las líneas abiertas, justifica todas las cosas raras que han ido pasando y nos deja con un palmo de narices con ese final tan curioso -del que no hablaré para no quitarle la sorpresa a quien aún no la haya visto.

Tal vez lo más interesante son esos flashbacks entre presente y pasado preataque cylon que acaban de darles una cierta dimensión humana a los personajes y que en cierta manera acaban de justificar los actos del último capítulo.

Vista desde un punto de vista general, Galactica es una serie excepcional, que ha revolucionado el concepto de producción de ciencia ficción. Si tuviese que remarcar tres características que la diferencian de muchas otras series al uso, diría: un conjunto de tramas bastante complejas, la introducción del elemento divino-místico-mítico como elemento de la ciencia ficción y no de la fantasía y unos personajes poliédricos, muy ricos en matices, magistralmente interpretados en algunos casos.

Y es que Galactica, aun teniendo un reparto regular bastante bueno, brilla también en los secundarios, como Gaeta, Tom Zarek, la almirante Cain, Ellen Tigh o Romo Lampkin, con capítulos como el del juicio de Baltar o con especiales como "Razor".

En cualquier caso, habrá un antes y un después de Battle Star: Galactica en la historia de las series de ciencia ficción y costará muchísimo superar el listón que esta serie ha dejado altísimo.

2 Comments:

At 9:53 p. m., Blogger Peter Sinclair said...

Y tanto que costará. Se ha convertido en una de mis series favoritas de todos los tiempos. Sobre todo me encanta la capacidad para conseguir momentos de máxima intensidad con aparente simplicidad (por ejemplo el que siempre menciono últimamente, en la cuarta temporada Kara Thrace con el piano en el bar y el coronel Tigh alucinando; o cantidad de ellos con Baltar).

El cierre de la serie me dejó un poco a medias. Quizá lo vi algo facilón y recurrente, ni bien cerrado todo. Aunque ciertas cosas sugeridas sí me gustan, como toda la parte más mística y lo de Thrace o 6 y Baltar.

Salvo algunos capítulos de relleno me parece que sigue una excelente progresión, y poder habérmela visto este año en muy poco espacio de tiempo, con alguna maratón friki incluida, ha hecho que nunca se me olvide el pique ni lo que ha he disfrutado.

No me suelo pasar mucho ya por internet ya pero de vez en cuando voy leyendo las cosas.

¡Un saludo!


(iarsang)

 
At 4:27 p. m., Blogger Pablo said...

Cuando se acercaba el final de la serie me temía lo peor: un final seco, un corte de esa serie que me proporcionó tantas horas de entretenimiento.

Nada más lejos de la realidad. La serie no podía acabar de otra manera. El final no me defraudó en absoluto.

Eso sí, ahora me da cosa ver "Caprica". Aunque la nueva película de Olmos sí la pienso ver (aunque me arriesgo a que me incite a volver a ver la serie entera).

 

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