24 noviembre 2006

Axiomático / Greg Egan

Axiomático es una estupenda colección de relatos de ciencia ficción, magníficos ya de por sí. Se trata de un soplo de aire fresco en el muchas veces viciado panorama de la ciencia ficción actual. Con un amplio abanico de ideas sorprendentes y muchas veces originales en temática y tratamiento, Axiomático nos deja con la boca abierta.

No obstante, llegar a calificar este libro como el mejor libro de relatos de los últimos tiempos o tratar a su autor, Greg Egan, poco menos que como un semidiós viviente, es a todas luces exagerado. El libro es muy bueno, pero tampoco estamos ante ninguna revolución.

Una de las principales carencias es que los personajes son muy fríos, casi mecánicos. Ya sea por ello, ya sea por la dificultad de las temáticas tratadas y en cómo les afectan, resulta muchas veces casi imposible el identificarse con ellos, por lo que vemos la narración como algo externo a nosotros, sin posibilidad de inmersión total en ella.

Por otro lado, muchas de las temáticas tocan temas esencialmente complejos. Entiendo que a quienes no les interesen los detalles, toda la parafernalia sobre los efectos de la mecánica cuántica les traerá al pairo y les parecerá una magnífica ambientación fantástica, pero es que no es el caso.

El autor no pretende jugar solamente con la extrañeza que provocan dichos fenómenos, sino que trata de llevar hasta sus últimas consecuencias una serie de postulados físicos y tal vez metafísicos ligados a temáticas tales como la naturaleza cuántica del universo.

“El asesino infinito” es una narración dinámica, sorprendente sobre todo por el uso que se hace las realidades paralelas y de los efectos cuánticos en el mundo macroscópico. Es uno de los primeros relatos que tocarán este tema. En él, un asesino a sueldo debe eliminar a una persona que está consumiendo una peculiar droga que altera la realidad. Pero es que el asesino en cuestión es una persona muy especial, prácticamente idéntico en todas las realidades…

“El diario de cien años luz” es un relato que nos advierte de las consecuencias de conocer con anticipación el futuro y cómo puede ser que dicho conocimiento sea completamente inútil para guiar nuestras acciones.

“Eugene” es un brillante relato de unos padres que deciden tener un niño a medida, absolutamente genial y maravilloso, determinando con antelación hasta el aspecto más nimio de su vida, con una sorprendente resolución.

“La caricia” es una narración que podríamos clasificar como medio postmodernista, medio gore, en que la búsqueda de la resolución de un extraño caso por parte de un policía, puede poner en peligro su vida… y algo más.

“Hermanas de sangre” es un demoledor alegato en contra de la frialdad de ciertos estudios científicos que reducen a parámetros y números el sufrimiento humano. Es también uno de los primeros relatos que nos advierten de los riesgos de las biotecnologías descontroladas.

“Axiomático” es el último juguete en la moda de los gadgets que se conectan al cerebro y permiten cambiar por un tiempo o definitivamente nuestra personalidad. Es un debate también acerca de la pena de muerte y de muchas más cosas. Se trata de un buen relato que da nombre a toda la antología.

“La caja de seguridad” parte de una idea verdaderamente sorprendente: ¿qué pasaría si desde la más tierna infancia despertase cada mañana en el interior de una mente completamente diferente? ¿Cómo podría mantener una cierta unidad de personalidad o tener si quiera algún interés en la vida?

“Ver” nos narra las extravagantes consecuencias del atentado sufrido por un potentado, que sobrevive pero no sin un peculiarísimo efecto secundario.

“Un secuestro” nos habla de un mundo en el que es posible realizar un escáner perfecto de nuestra mente por lo que la muerte deja de ser algo preocupante. En la misma línea, “Aprendiendo a ser yo”, que nos habla de una tecnología (la joya) que permite espiar todas las reacciones neuroquímicas del cerebro de manera que, a una cierta edad, sea posible sustituir el cerebro orgánico por uno de artificial, aparentemente sin pérdida.

“El foso” toca dos temas en principio bien diferentes. Por un lado la inmigración y por otro, una increíble conspiración a escala mundial que pretende crear una subraza humana inmune a las enfermedades.

“El paseo” es un escalofriante relato que nos muestra un estremecedor diálogo entre víctima y verdugo y sobre qué puede desear un verdugo a cambio de perdonar la vida de su víctima.

“La ricura” es otro relato sobre inteligencias artificiales o, en este caso, sobre seres humanos sin apenas funciones intelectuales, cultivados para solaz de parejas que no pueden tener hijos o para individuos que no encuentran una pareja adecuada y de cómo lo que parecía ser una buena idea puede convertirse en una verdadera pesadilla.

“Hacia la oscuridad” es otro relato en la misma órbita que “El asesino infinito”. Aquí nos habla de un extraño fenómeno aleatorio que parece caer sobre determinados lugares del mundo, dejando atrapadas a las personas en su interior y de cómo algunos voluntarios se juegan su vida para salvar la mayor cantidad posible de atrapados.

“Amor apropiado” vuelve a la órbita de la tecnología biomédica planteándonos un terrible dilema entre salvar una vida humana y dejar utilizar el cuerpo de una manera completamente indigna y de las consecuencias que dicha acción comportan.

“El virólogo virtuoso” para mí es el más estremecedor de todos los relatos que he leído hasta ahora de genetistas locos, comparable tal vez a “La pared de hielo de César Mallorquí”. Lo más terrible del relato es que uno se pregunta si no podría suceder algún día, si no estará sucediendo ya…

“Cercanía” es una especie de continuación de “Aprendiendo a ser yo” y nos continúa mostrando un futuro en que la muerte parece haber sido engañada gracias a la “joya”. En el relato se hablan de los usos lúdicos y experimentales que da una pareja a sus “joyas” a fin de conocerse mejor y de las consecuencias que se acarrean.

Por último, “Órbitas inestables en el espaciotiempo de las mentiras” es otro de esos relatos extraños, que combinan la sociología, con los atractores caóticos, con una catástrofe. Realmente original.

Finalmente, quisiera destacar que la edición podría estar mucho más cuidada, sobre todo en lo que a fallos de imprenta se refiere. Soy de los que suelen ignorar este mal, pero en este libro cuesta bastante hacerlo, ya que son numerosos e inoportunos, diría yo.

4 Comments:

At 11:27 a. m., Blogger odo said...

Aún así, con esos personajes "fríos" y esa pasión por los detalles científico-filosóficos, me sigue pareciendo una de las mejores antologías de relatos que he leído. En esos aspectos es muy similar a la colección de Ted Chiang, que también es excelente.

¡Ojalá hubiera más autores como Egan!

 
At 5:05 p. m., Blogger Yarhel (Enric Quílez) said...

Sí, tanto Egan como Chiang son escritores "arriesgados". Vaya, que ni te dejan indiferente ni tocan temas supermanidos. Ese plus de originalidad y la seriedad con que llevan las ideas hasta sus últimas consecuencias es lo que me fascina más de ellos.

 
At 11:34 a. m., Blogger Instantón said...

Estoy de acuerdo con lo que ha dicho Odo. A día de hoy, tanto Egan como Chiang me parecen los dos mejores autores contemporáneos de cf en lengua inglesa.

 
At 1:51 p. m., Blogger SiskoCDK said...

A mi Chiang me ha encantado, tanto por el estilo como por lo original de sus planteamientos. Así que intentaré leer pronto el libro de Egan...

 

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