01 marzo 2007

Novedades desatendidas

Hace un rato estaba mirando las candidaturas finalistas de los Premios Nebula y me asaltaba una cierta pena, pues la mayor parte de las obras nominadas, así como las que resultarán premiadas, difícilmente verán la luz en nuestro país. Otro tanto podríamos decir de los Premios Hugo.

Tras el cierre de la Asimov y la momentánea –en principio- congelación de Gigamesh, así como la desaparición de los Dobles de Robel el espacio para la novela corta y el relato se ha reducido notablemente en el panorama editorial.

Estamos en lo de siempre: que la gente no lee, que los que leen prefieren los megatochos antes que la narrativa breve y así sucesivamente. Pero ello no quita para que me queje de lo que considero que es una verdadera lástima.

La narrativa breve permite conocer el estilo de un autor sin necesidad de dedicar importantes recursos económicos y de tiempo a leerse sus novelas. Esto cuando tiene producción breve, claro, pues muchos escritores optan por dar directamente el salto al formato novela. Aún así, la ciencia ficción suele conservar la narrativa breve en un lugar privilegiado que otros géneros no poseen.

De esta manera, perdemos oportunidades para conocer autores nuevos y muy interesantes que, me temo, van a pasar sin pena ni gloria. Las grandes editoriales suelen apostar por los caballos ganadores y no suelen arriesgarse muy a menudo y las pequeñas editoriales, también tienen sus filias y sus fobias.

Así por ejemplo, Bibliópolis se está dedicando a traernos novelas de fantasía de autores no muy conocidos por estos lares, mientras que La Factoría está haciendo algo parecido con la ciencia ficción.

Pero nadie se dedica muy en serio a la narrativa breve. La verdad es que quejarse es sencillo y proponer soluciones no lo es tanto, pero quería dejar constancia de mi pesar por la desaparición de algunos medios que cubrían este interesante –aunque parece que poco rentable- sector del mercado de la literatura fantástica.

Afortunadamente, nos quedan los cuadernos Artifex para la producción breve en castellano, cosa muy de agradecer en estos oscuros tiempos que corren para el relato y la novela corta.

1 Comments:

At 2:57 p. m., Blogger Juan Antonio Fdez Madrigal said...

Totalmente de acuerdo. Ya apenas hay manera de publicar relatos en sitios profesionales (que paguen, vaya). Y es que no renta, qué le vamos a hacer...

 

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