26 enero 2006

La paradoja de Fermi

"La paradoja de Fermi" (Fermi and Frost, 1985) contenido en Isaac Asimov Magazine 12 es uno de esos relatos que no sólo impactan, sino que dejan una cierta huella. Recuerdo haberlo leído hace muchos años y ya entonces me quedó una cierta inquietud por su doble final (uno esperanzador y otro pesimista) sobre el resultado de una contienda atómica entre las entonces dos superpotencias mundiales, seguida de un crudo invierno nuclear. El autor deja en manos del lector escoger cuál de los dos prefiere.

El título alude a una célebre cuestión planteada al parecer por el físico de origen italiano Enrico Fermi: si la galaxia está rebosante de vida y se han desarrollado numerosas civilizaciones inteligentes e incluso tecnológicamente avanzadas... ¿dónde están? Pohl trata de darle una respuesta un tanto funesta a esta cuestión, ya que el argumento es que esas hipotéticas civilizaciones, cuando alcanzan un cierto nivel de desarrollo, se autodestruyen.

"La paradoja de Fermi" está muy en la línea del histriónico capítulo de la teleserie divulgativa Cosmos: "¿Quién habla en nombre de la Tierra?", creada y presentada por el astrofísico Carl Sagan.

Es verdad que las cosas han cambiado bastante en el mundo desde mediados de los 80, cuando fue escrito este relato. Hoy no parece probable un armagedón nuclear entre las principales potencias mundiales. De haber un conflicto atómico, todo parece apuntar más bien a acciones terroristas o a conflictos regionales (que no mundiales) entre las incipientes potencias asiáticas.

Pero incluso ese escenario no parece obligatorio como durante los momentos álgidos de la guerra fría parecía que debía suceder. En cambio, otros problemas parecen más acuciantes: la superpoblación, la desforestación, la contaminación, el terrorismo internacional, el cambio climático, la aparente falta de rumbo de tantas y tantas cosas... Esos son -y no el invierno nuclear- los problemas que pueden acabar con nuestra civilización y, de paso, con muchas más cosas sobre la faz de la Tierra.

Aun así, la cuestión de Fermi sigue abierta: ¿estamos solos? Y, en ese caso, ¿por qué?

2 Comments:

At 4:14 p. m., Anonymous Sisko said...

Tal vez no estemos solos sino simplemente "sufriendo" un largo periodo de cuarentena galáctica (que durará más o menos hasta que los seres humanos se extingan).

 
At 4:23 p. m., Blogger Flashy said...

es que me parece que el tal Fermi no tuvo en cuenta el límite máximo para los viajes, sean en persona o de comunicación, de la velocidad de la luz

es perfectamente posible que el universo entero esté lleno de vida o incluso de civilizaciones como la nuestra o más avanzadas, pero aisladas por completo unas de otras; aparte claro de que por muchas civilizaciones que haya sería una gran, por no decir gigantesca,casualidad que coincidieran en el tiempo con nosotros

 

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