07 abril 2006

Sobrecarga

Tengo en estos momentos un cierto problema de lectura y es que tengo tantas cosas pendientes por leer que no sé por dónde empezar. Supongo que éste debe ser uno de los síndromas característicos de las ardillas compulsivas, esto es, de los compradores voraces de libros.

Y resulta un verdadero problema, porque es como morirse de sed ante un manantial de aguas límpidas y cristialinas: ridículo. Pero así es. Ahora mismo me estoy leyendo La historiadora, un libro de género más bien tirando a terror y ya sufro pensando qué me voy a leer cuando me lo acabe.

Supongo que es una situación un tanto absurda, pero es lo que hay. Dudo entre producción novelesca de autores españoles (Vaquerizo, Aguilera, etc), entre clásicos que aún no me he leído (Solaris, Ubik...), alguna recopilación de relatos pendientes (Tiptree, Lafferty, Dick...), las últimas novedades...

El problema es que si me hago una programación de lecturas me agobio por todo lo que no me voy a poder leer. Además, basta que seleccione unos cuantos para que me entren ganas de leer justo los que no he escogido. Todo un problema.

¿Soy el único que sufre estos "dramas existenciales"?

1 Comments:

At 3:01 p. m., Blogger Xoota said...

No.
Pero bueno, supongo que nos pasa a todos. Como nos pasa el no poder contenernos a comprar en una librería. Es imposible, yo por lo menos soy un consumista irredento. Pero volviendo al tema, últimamente leo lo que me pide el cuerpo, sea lo que sea. Es triste ver esos libros que tienes cogiendo polvo durante 5 años, pero así seguirán, porque si me obligo no disfruto :). Y de eso se trata, ¿no?

 

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