13 abril 2016

La puerta a las estrellas



Durante el último simposio del NIAC (NASA Innovative Advanced Concepts), el profesor Phillip Lubin, científico de la NASA que trabaja en el programa Deep-In (Directed Energy Interstellar Precursor), ha propuesto un nuevo sistema de propulsión para astronaves: la propulsión fotónica.

Este sistema se fundamenta en el uso de un sistema de láseres que permitirían acelerar una nave no muy grande y no tripulada hasta velocidades del orden del 25% de la velocidad de la luz. Según Lubin, sería posible enviar una nave no tripulada a Marte en poco más de 3 días.

Si realmente este sistema acaba siendo posible y se encuentra a nuestra disposición en relativo poco tiempo y con un coste razonable, el sistema solar podría llenarse rápidamente de sondas robóticas de exploración.

Pero preveo un uso más interesante: a 0,25c podemos soñar con enviar una nave exploradora a la estrella más cercana, a Próxima Centauri, que se encuentra “solo” a 4,22 años-luz, lo que significa que una nave podría llegar allí en menos de 17 años. Parece mucho, pero está dentro de los márgenes de una vida humana, por lo que podría resultar interesante.

Tal vez la puerta de las estrellas de momento esté vedada al ser humano (un viaje a 0,25c podría comportar serios riesgos para la salud humana debido a los rayos cósmicos), pero no para los robots. Tal vez sean los hijos del hombre los primeros en ver directamente los rayos de otro sol y, a lo mejor, de otros mundos potencialmente habitables.

El último en apuntarse al carro ha sido el conocido científico Stephen Hawking que ha conseguido un patrocinio millonario para enviar una nanosonda no tripulada con propulsión fotónica a una estrella cercana, en unos 20 años. ¡Suerte!